Viernes por la noche. Después de una sesión de marcha nórdica con mi amiga Nadia me invita a cenar a su casa. Pero no es una invitación cualquiera. Me dice: “tengo un salmón que te va a encantar. ¿Te gusta el salmón?”. ¡Claro!, respondí sin pensarlo.

Llegamos, ponemos la mesa, mantel de lino blanco blanquísimo, preparamos una ensalada de muchos colores y aparece una bandeja con una finas lonchas de salmón. A simple vista es salmón ahumado.

Nos disponemos a cenar y ¡madre mía que cosa más rica! “¿Te gusta?”, me pregunta, “lo hice yo”. “¡Noooo!”, exclamó atónita, “espera, ¿cómo que lo has hecho tú?”. “Sí, si es muy fácil. Azúcar, sal, eneldo y listo”.

“A ver, a ver… explícamelo con calma”, le pido. “¿Cómo lo has hecho?”

Y ella me da la receta. Toma nota, ¡no te la pierdas!

Ingredientes 

1 lomo de salmón (si lo compras en el mercado, pídele al pescadero que le quite la piel, si no te tocará quitarla a ti).

1 vaso de sal

1 vaso de azúcar

Eneldo fresco (2 paquetitos, lo consigues en Mercadona)

 

Preparación

Mezcla todo. Busca una bandeja con tapa, más o menos del tamaño del salmón, si es de vidrio, mejor, y no muy alta que tiene que quedar bien apretado.

Coloca una parte de la mezcla en la base de la bandeja y encima el salmón. Que quede bien enterrado. Después lo tapas.

Que quede bien apretado: el salmón debe quedar bien presionado entre la mezcla al colocar la tapa.

Guárdalo en la nevera 48 horas. Pasado ese tiempo, destapa. Verás que el salmón ha soltado mucho líquido, lávalo con agua fría, sécalo con papel de cocina y ¡ya está listo para comer! Corta unas lonchas finitas o trocitos, como en la foto, si lo quieres mezclar en una ensalada. Aguanta perfectamente en la nevera hasta 1 semana.

Como podrás imaginar, a la mañana siguiente estaba yo comprando salmón, jeje, y todo lo que necesitaba. Preparé la receta de Nadia y la puse en la nevera. Y a esperar dos días.

A lo largo de esa mañana, mientras hablaba por teléfono con mi amiga Dora, le comenté el descubrimiento con la receta del salmón, tan emocionada. A lo que me respondió. “¡¡¡Ahhh, Gravlax!!!. ¡¡¡Conocía la receta!!”.

Así que, si no la conoces, que no te pase como a mí, no llegues tarde y hazte con esta receta que te encantará y la compartirás con tus amigos.

Nota: Después de consultar con nuestra nutricionista, porque la receta lleva azúcar, nos dice que cada 15 días podemos comer perfectamente este salmón. Yo lo congelo en varias porciones y lo voy consumiendo poco a poco.

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